Me declaro fan de la Banda Sinaloense. A mi parecer, junto con el mariachi, es una música que representa y enarbola el sentimiento mexicano, que nos identifica hacia el exterior indistintamente si somos de Sinaloa o Jalisco o de cualquier parte del país. Si, ya sé que algún lector en éste momento dirá: “Pues te identificará a ti carnal, porque la neta yo soy rocker de corazón (o poper, o punketo o dark o cualquier otra tribu parecida )”, pero basta con hacer el siguiente experimento para comprobar dicha teoría (puede ser uno mismo su propio chivo expiatorio):
1.- Alejarse del país una temporada indefinida (puede ser de 1 a n días, aunque entre más larga sea la estadía, mejores resultados se obtendrán), lo determinante es estar lejos de la tierra donde se nació.
2. De acuerdo a los gustos musicales del individuo en cuestión, hacerle escuchar canciones del género de su preferencia (para hacer más efectivo y determinante el experimento, pueden ser extraidas de compilaciones exitosas como “Las meras chidas del metal”, “Rock en tu idioma”, “Viejitas pero bonitas”, “Para amanecer bailando”, et al.), o dado sea el caso, hacerle escuchar canciones endémicas de la región en la que se encuentre para sentirse mas ad hoc con el ambiente; de acuerdo al tipo de música, reaccionará de distintas maneras: La primera señal posiblemente sea soltar un grito ahogado para confirmar que las notas le llegan muy dentro, e inmediatamente después aplicará la muy famosa técnica de air guitar o le hará como que toca alguna percusión u otro instrumento que resalte en la melodía, siempre siguiendo el ritmo de la música. Serán momentos de harto placer, según sea la convicción al género.
3. Al término de la anterior tanda, soltar sin antelación alguna cualquier pieza del amplio repertorio de la Banda Sinaloense. (...) Se notará el paroxismo inmediato al que es sometido el aplicante, desde el mas indie hasta el más skato. Posiblemente se escuchen reacciones verbales como "¡no mames!" o gritos agudos de altos decibeles (mejor conocidos como mariachescos) que le otorguen a la obra una sublimación insospechada. El sujeto en sometimiento “inexplicablemente” (puesto que nunca había escuchado tales guarradas) comenzará a cantar la canción sin error alguno, con un sentimiento tan ínfimo que pudiera desbordar en manifestaciones físicas como lagrimeo en los ojos y voz entrecortada, y dependiendo la circunstancia, terminar en una borrachera abrazando e invitando a cantar a cualquier persona que tenga cerca; la invitación de rondas de tragos es inherente a tal acto, y si es tequila, mejor, aunque en su consciente (basado en el triángulo de Freud) solo admita tomar Jack Daniel’s o cervezas importadas de pub irlandés.
¿Cómo es posible que un purista exacerbado e irredimible con su género musical sea capaz de entonar tales letras y tonadas a las cuales en su patria siempre bocabajeó? ¿Será que la Banda Sinaloense contiene mensajes neo marxistas-satánicos-guadalupanos que ejerzan un raro poder en las mentes de sus escuchas, aunque sean “receptores pasivos”? ¿Será que su posición tan inflexible hacia las demás manifestaciones no es mas que una chafísima pose? ¿Será que sólo es un wanna be que se parapeta en tal posición para sentirse “alternativo” y “diferente” y que no escucha “lo que todos los demás”? ¿Será que su mente es tan exquisita que sólo es capaz de degustar una opción entre una infinidad? ¿Será melón? ¿Será sandía?
Apliquémos el método científico. Saque usted sus conclusiones y compártalas con nosotros. Salud.
martes 25 de septiembre de 2007
lunes 13 de agosto de 2007
La del pelo desgarbado
Nos besamos con la fuerza intempestiva y lacerante de las aguas que reclaman los naufragios. Le acariciba el pelo delgado mientras imaginaba el cómo sería compartir parte de mi vida con ella. Para mí, sus ojos tristes y su estilo desaliñado eran perfectos; me enteré que la quería desde el primer instante en que la ví. El día del jazz supe que las cosas tomaban otro cause, o quizá jamás encausaron siquiera, y en los días posteriores la caída resultó tan dolorosa que aún me quedan enfriamientos cuando la recuerdo. Se hizo extraño y misterioso por la manera misma que sucedió. Yo, hasta ahora lo empiezo a digerir, y entiendo que viví en la utopía más barata que jamas se ofreció en el mercado de las entelequias. Días después de mirarla por primera vez, le escribí ésta canción que jamás debutó ante sus oídos, ni sus ojos, sus ojos tristes.
Con el pelo desgarbado y de ropa deportiva
conocí a una mujer que me cambió toda la vida;
La miré casi al instante y en sus ojos encontré
las respuestas que buscaba y todo un amanecer
Me acerqué con el cuidado que exigía la ocasión,
con el ritmo de la noche me guiaba su calor...
La experiencia de su boca derramaba luz de sol
y en el lecho de sus labios se asomaba mi pasión
Yo no he podido dejar de pensar en tí,
en el día cuando despierto te me amarras en el dedo,
y a cada paso y cuando empieza a anochecer
vas subiéndote en mis sueños, y te duermes en mi piel
Los besos que extrañaste yo los voy a reponer
si me muestras el camino que me lleve de vuelta hacia tí otra vez.
P.D. Quedo a deber la música, aunque firmo pagaré.
Con el pelo desgarbado y de ropa deportiva
conocí a una mujer que me cambió toda la vida;
La miré casi al instante y en sus ojos encontré
las respuestas que buscaba y todo un amanecer
Me acerqué con el cuidado que exigía la ocasión,
con el ritmo de la noche me guiaba su calor...
La experiencia de su boca derramaba luz de sol
y en el lecho de sus labios se asomaba mi pasión
Yo no he podido dejar de pensar en tí,
en el día cuando despierto te me amarras en el dedo,
y a cada paso y cuando empieza a anochecer
vas subiéndote en mis sueños, y te duermes en mi piel
Los besos que extrañaste yo los voy a reponer
si me muestras el camino que me lleve de vuelta hacia tí otra vez.
P.D. Quedo a deber la música, aunque firmo pagaré.
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